Dónde empezó
La yerba mate tiene sus raíces en la cultura guaraní, donde la planta era valorada como un regalo de lo divino y como una fuerza del monte. Durante generaciones fue fuente de energía, concentración y encuentro.
Desde el pueblo guaraní la tradición se extendió por Sudamérica y pasó a formar parte de la vida cotidiana en Argentina, Paraguay, Uruguay y partes de Brasil. En Argentina el mate se volvió parte profunda de la cultura: en casa, en el trabajo, en la carretera y alrededor del fuego, casi siempre compartido entre amigos y familia.
Hoy la yerba mate viaja más lejos que nunca. Desde los montes de Sudamérica, pasando por Argentina y saliendo al mundo, ha encontrado gente nueva y nuevas formas de disfrutarse. Ahora estamos aquí en Noruega, siendo parte del mismo viaje, con respeto por la tradición y la mirada puesta en nuestra propia naturaleza.








